Ese encuentro fue suficiente para que cuestionara todo lo que alguna vez había pensado sobre mí misma.
No solo necesitaba esto, lo quería... lo quería a él.
Pero había una cosa que Cora enfatizó: no debía apegarme. No debía enamorarme.
Bastante simple, ¿verdad? Excepto que nunca fui buena siguiendo instrucciones.
Mil gracias a BT!
