Ella pidió al cielo un héroe, pero en su lugar encontró un arma capaz de quemar galaxias para protegerla.
Gwendolyn.
Modelo. Icono de la moda. Peón.
“La belleza es solo superficial”. Si lo escuché una vez, lo escuché mil veces durante mi carrera. Mi valor, para mis padres, mi representante, mi agente, solo se medía por la perfección de mi rostro. Rodeada de gente, seguía estando completamente sola. Sin amigos. Sin amor. Sin conexión. Solo un producto, utilizado para obtener ganancias, estatus y fama.
Entonces, un acto de locura lo cambió todo. Desaparecí de la vista del público, solo para ser secuestrada por seres que no eran de este mundo. En el punto más bajo de mi vida, encontré algo que nunca esperé: esperanza.
No habla mucho, pero sus acciones dicen más que las palabras. Había pedido a innumerables estrellas fugaces que un caballero con armadura brillante me salvara de mi prisión dorada. En cambio, el destino me dio algo mucho mejor: un dragón que incendiaría el mundo para protegerme.
Murgul.
Bestia. Guerrero. Superviviente.
“Lo único constante en la vida es el cambio”. Siempre he odiado esa frase, aunque no puedo negar su veracidad. Nunca he conocido la paz ni la comodidad, solo el dolor. Mi primer recuerdo es el de una habitación estéril, un ser enmascarado clavándome agujas en la carne, forjándome para convertirme en el arma perfecta. Por desgracia para el Vacío, lo consiguieron.
Nunca he conocido la ternura ni el amor. Soy una abominación que no debería existir, pero sigo adelante. Entonces, un encuentro fortuito con una nave Velgriddix solitaria da un vuelco a mi existencia.
Desde las sombras del inframundo, la encuentro: una luz tan brillante que atraviesa mi oscuridad. Ella es todo lo que siempre he anhelado, todo lo que me han negado. Pero los horrores que los Velgriddix me infligieron desataron algo en mi interior… y él no vive para nada más que para ella, y destruirá cualquier cosa que se atreva a alejarla de él.
Mil gracias a LGM!