Inmediatamente, Sarah le pide el divorcio, pero, en medio de la desagradable separación, surgen pistas que reabren la investigación sobre el asesinato de Kelly Summers y, de nuevo, todas las miradas apuntan a ella. Sobre todo, la del ambicioso sheriff Hudson, que está decidido a demostrar su valía en una comisaría que en el pasado falló a la hora de impartir justicia.
Como si esto fuera poco, la amante de Bob desaparece, y lo que comienza como un divorcio millonario se transforma en una batalla despiadada, un peligroso juego del gato y el ratón en el que cada movimiento es una amenaza. Porque algunos secretos no prescriben... y Sarah Morgan nunca deja cabos sueltos.
¿Tendrán Bob y Sarah el divorcio perfecto? ¿O, por el contrario, estarán juntos «hasta que la muerte los separe»?
