En lugar de estar bailando con unos guapos italianos y cenando con unos encantadores franceses, Serena se encuentra atrapada en una pasantía de seis meses con un prepotente magnate de negocios, Roman Steele - un acuerdo orquestado por su propio padre.
Serena está decidida a mostrar a Roman que ella no cede a las demandas de cualquier hombre, jefe o no jefe. Ella es una Van Buren, después de todo, sabe como marchitar a un hombre con una mirada.
Pero Roman Steele no es como ningún hombre que ella jamás haya conocido antes. Cortés, sexy e increíblemente guapo, hay algo en él que ella no puede resistir. Parece que Serena Van Buren finalmente a encontrado a su par.
Mil graxiax a Divine insanity!!