Marin es una sombra de sí misma un año después. La búsqueda del FBI se ha enfriado, la difusión del caso se ha desvanecido, ella y su esposo apenas hablan… así que Marin decide contratar a un detective para que continúe investigando. Pero, en lugar de encontrar a Sebastian, descubre que Derek tiene una aventura con una mujer más joven.
Este descubrimiento devuelve la vida a Marin. Ha perdido a su hijo y no está dispuesta a perder también a su esposo: Kenzie es una enemiga con rostro, lo que significa que este es un problema que Marin puede resolver.

