Dos almas perdidas criadas en las calles. Jóvenes niños jurando protegerse siempre entre sí.
Él tenía tan solo nueve años, pero fue su protector y su mejor amigo durante años.
Incluso cuando fueron llevados a un hogar de acogida, siempre cuidó de ella como un rey a su reina. Una silenciosa promesa de meñiques compartida era su secreta protección del uno para el otro.
Luego, una mañana, él se fue. Dejando a Baylor por su cuenta para batallar las calles y más importante, la vida en Kings por su cuenta.
“Te amaré, incluso si no te vuelvo a ver”.

