Bueno, cuando tiene razón, tiene razón. Soy rara. ¡Y tengo claro que no voy a dejar de serlo!
Claerie Farnflee no ha sido favorecida por el destino. Primero murió su padre; luego llegó su descenso social, y desde entonces su malvada madrastra y sus dos horribles hermanas le amargan la vida. Sin embargo, ¿se siente infeliz? No, o al menos no lo suficientemente como para lanzarse a los brazos del primer príncipe que aparezca por su vida.
Es lo que piensa hasta que, un tormentoso día sombrío, se encuentra con un extraño en el Bosque Prohibido y sucede lo imposible: Su destino da un giro perturbador —y los príncipes y los bailes dejan de jugar un papel insignificante en su vida...
