Enola Yeager lo intentó de muchas formas distintas: mediante diversas terapias, clases de defensa personal, e incluso reorganizando toda su vida para conseguir dormir durante el día evitando así las noches... pero nada consigue aliviar su miedo a la oscuridad y a lo que ésta trae consigo.
Tras dos años y desesperada por dejar atrás sus miedos, acude a El Club del Placer para recrear la noche que arruinó su vida. Al hacerlo, espera fervientemente ser ella quien obtenga la victoria, no su supuesto asaltante, y obtener la confianza en sí misma que quedó destrozada ese fatal día.
Pero las cosas no salen como había planeado, y Matt, su Maestro de Placer es mucho más que el intruso enmascarado que esperaba.
