Sólo hay una persona que conoce la verdad sobre lo que sucedió en la casa de al lado. El problema es que ella conoce toda la verdad, y es por eso que debo asegurarme de que nunca diga ni una palabra…
Observar y escuchar a Lou y Charlie solía dejarme llena de envidia y soledad. Pero ahora, viviendo al lado de mi antigua adversaria Liz, añoro los viejos tiempos, cuando me dejaban en paz.
Mi hermana Jenna no puede entender cómo la chica que fue mi acosadora en la infancia ahora quiere ser mi amiga. La gente cambia, le digo.
¿Pero es así?
Tampoco puede entender por qué Liz está pagando un crucero para expiar la miseria que una vez me causó. Debe haber condiciones ocultas, dice Jenna.
Tiene razón. Las hay.
Me encantaría contarle la verdad a mi hermana, pero estoy demasiado hundida para eso. Los secretos míos y de Liz tienen el poder de convertirse en mi perdición definitiva, atándome, al parecer para siempre, a la acosadora que siempre he temido.
El único lugar donde puedo encontrar consuelo y paz es entre las páginas de mi diario, un lugar donde nadie descubrirá jamás lo que sé.
O lo que he hecho…
3º NEMESIS
En medio de un mar de veraneantes, me encuentro siendo la excepción: sin compañía, sin equipaje. Un enigma entre la gente que disfruta sin preocupaciones. Me pregunto qué harían si supieran quién soy. Quién soy realmente…
¿De qué huye Liz? ¿Quién es la mujer con la que se casó mi padre? ¿Tenía idea de lo que ella era capaz de hacer?
Mi mirada se fija en la casa que alguna vez me fue familiar y que ahora se siente como un recuerdo lejano. No puedo creer cuánto ha cambiado mi vida y que Liz, la mujer que convierte la palabra malvada en madrastra, haya desaparecido por completo.
Pero lo que no contaba es lo mucho que voy a intentar encontrarla.
Por fortuna, no soy la única persona decidida a descubrir dónde está, y llegan de lugares inesperados las ayudas necesarias para llevarme a donde debo estar.
Solo cuando nos acercamos, comprendo la magnitud de lo que estamos haciendo. Si ella sabe que la seguimos, hará lo que sea para silenciarnos de forma permanente.
Empezando por mí.
Mi mirada se fija en la casa que alguna vez me fue familiar y que ahora se siente como un recuerdo lejano. No puedo creer cuánto ha cambiado mi vida y que Liz, la mujer que convierte la palabra malvada en madrastra, haya desaparecido por completo.
Pero lo que no contaba es lo mucho que voy a intentar encontrarla.
Por fortuna, no soy la única persona decidida a descubrir dónde está, y llegan de lugares inesperados las ayudas necesarias para llevarme a donde debo estar.
Solo cuando nos acercamos, comprendo la magnitud de lo que estamos haciendo. Si ella sabe que la seguimos, hará lo que sea para silenciarnos de forma permanente.
Empezando por mí.
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Muchas gracias Aira por los dos libros 🤩🤩
ResponderEliminarSaludos 😘