Raelynn Carson creía que entendía la oscuridad. Su madre fue la última víctima de un asesino conocido como «El Carnicero», un caso que marcó su vida y la llevó a estudiar Justicia Criminal. Ahora, en su último año de universidad y trabajando como pasante de policía, está lista para enfrentarse a los monstruos que la mayoría de la gente evita.
Pero cuando una nueva ola de brutales asesinatos sacude la ciudad, queda claro que estas víctimas no son aleatorias: son personas que ella conoce. Y los escalofriantes mensajes que dejan atrás apuntan a una verdad aterradora:
Esto no es al azar. Es un juego.
Y ella es el premio.
La única persona que se interpone entre ella y el abismo es el oficial Emilio Perez, un hombre cuya presencia la atrae y cuya devoción lo hace dispuesto a arriesgarlo todo para mantenerla a salvo.
Pero cuanto más se acercan a la verdad, más peligroso se vuelve el juego. Porque el asesino está observando.
Y apenas está comenzando.