Billie tiene un sueño: ahorrar el suficiente dinero para ir a la universidad. Eso por eso que accede a trabajar para el complicado y el "todo negocios, nada de placer" Mason Christian, un hombre que tiene toda la intención de destruir mediante una "modernización" la casa histórica más preciada del pueblo. Pero antes de que ella pueda despedirse, se da cuenta de que por e l contrato que a firmado está atada por él durante cuarenta y ocho días. Trabajar diariamente con la perfección masculina es genial con letra G mayúscula, siempre y cuando puedan soportar esa política de "se mira, pero no se toca" que cada día se complica más y más...
Mil gracias a Beautiful coincidence!
