Sylvie juró que nunca volvería a Tassamara. Estaba equivocada.
A los diecisiete años, Sylvie Blair dejó a su bebé con sus abuelos mientras iba de compras. Nunca volvió. Veinte años después, se queda devastada al enterarse de su prematura e intempestiva muerte. Pero a pesar de que el cuerpo de Dillon lleva largo tiempo enterrado, su espíritu permanece.Y él no es realmente feliz.
A él no le gusta el trabajo de su madre, pues es demasiado peligroso. No le gusta su apartamento demasiado aburrido. Y definitivamente no le gusta su vida amorosa... que no existe.
Pero cuando Dillon decide que sus padres deberían estar viviendo felices para siempre, los sitúa en un camino que los llevará cada vez más profundamente hacia el peligro.
¿Podrá Sylvie dejar ir el pasado y aceptar el futuro? ¿Y podrá Dillon sobrevivir a la mortal energía que inconscientemente ha liberado?

