Bethany no sabía qué hacer al principio, pues estaba emparejada con un cambiaformas, uno que era malhumorado y corpulento que no se disculpaba por lo rudo que era en realidad. Pero ella me quería, mi dulce y pequeña compañera humana capaz de poner a una bestia como yo de rodillas con sólo una mirada.
No quería nada más que arrojarla sobre mi hombro y llevarla de vuelta a mi guarida como un hombre de las cavernas. Pero dejé que tomara la iniciativa, aunque mi oso no estuviera contento y el alfa en mí quisiera reclamarla en ese momento. Pero me saldría con la mía. En todas las formas que contaban. La reclamaría, la marcaría, y antes de que todo estuviera dicho y hecho, no habría ninguna duda en la mente de nadie de que Bethany era propiedad de un oso pardo.
Advertencia: Santa Madre, éste héroe está loco por su compañera, pero ¿quién no querría un osito de lo más obsesionado contigo? Ésta historia es dulce, sexy y muy sucia. Por supuesto, con un felices para siempre.
Mil gracias a M!

Me encanta muchas gracias!!!
ResponderEliminarHáaaaaa Dios gracias me encanta este blog, ^-^ me encanta la historias de cambiaforma
ResponderEliminarMuchas gracias Aíra y a M por el libro. A quien no le gusta un oso de peluche tatuado.
ResponderEliminarSaludos.