Con su ingenio, su espíritu independiente y su belleza —eso también—, Marcus no puede evitar sentirse atraído por Cat. Lo triste es que no está pensando precisamente en casarse, y menos con la maldición que su familia arrastra desde hace siglos: «Ningún duque vivirá lo suficiente como para ver nacer a su heredero». Pero ¿habrá alguna posibilidad de romper dicha maldición —como pasa en los cuentos de hadas— con un acto de amor verdadero?
Mil gracias a Puri por el aporte!
Mil gracias a Puri por el aporte!

Gracias Puri y gracias Aira!!!
ResponderEliminar